La semana pasada el árbitro, Jason T. Hutchison, emitió una orden en el caso IX de PowderHorn Park

Vs. “Stephen Frenz, The Apartment Shop, LLC. Equity Residential Holdings LLC.”

Yo soy una cofundadora de Inquilinxs Unidxs por Justicia quien trabajó con lxs inquilinxs y con IX Powder Horn Park para llevar el caso a los tribunales. El objetivo era mejorar las condiciones de vida en uno de los edificios de Apartment Shop, pero en el transcurso de 22 días en corte, más profundos fallos sistemáticos salieron a la luz, como lo reportó el periódico de Star Tribune.

Primero la parte demandada intentó que el caso fuera rechazado mediante la creación de falsos contratos de arrendamiento. Su fraude fue descubierto mientras tanto el juicio continuaba.  Más drama surgió cuando se reveló que el anterior propietario del edificio, el célebre esquimador, Spiro Zorbalas, que está excluido de la renta de propiedades en Minnesota, secretamente tiene una participación mayoritaria en la propiedad.

Este fraude había pasado desapercibido durante casi cuatro años por la ciudad. A pesar del hecho que la ciudad estuvo consciente de las transferencias de edificios de Zorbalas a Frenz.

Dado este lapso en la supervisión ¿Cómo podemos confiar en que los propietarios están siguiendo la ley?

El código de vivienda dictado por la ciudad y la ley del estado es sencillo. Establece que lxs Inquilinxs deben vivir en edificios seguros y fáciles de reparar y libre de infestaciones.  El caso de Frenz demuestra que los poderes fácticos no pueden garantizar el cumplimento de código. Ya sea a través de la administración de  licencias o quejas impulsadas por inspecciones; muchos problemas fueron identificados por inspectores de la ciudad en meses o años anteriores y los cuales persistieron a lo largo del juicio. Incluso aún después de 9 meses del juicio no podemos estar seguros que el edificio está conforme al código. La ciudad y el condado no pueden proteger la seguridad, la salud y el bienestar de lxs inquilinxs.

Aunque el tribunal lo ha encontrado a su favor, a lxs inquilinxs, no se les garantiza la justicia. Frenz está vendiendo 8 edificios en Corcoran, Lyndale and Powderhorn. Los residentes se enfrentan a la posibilidad de ser redirigidos a otra situación de explotación de vivienda si los propietarios deciden a instalar nuevos mostradores y aumentar la renta. Estamos viviendo en una crisis de vivienda asequible. La mitad de lxs inquilinxs en la ciudad, pagan más de 30 por ciento de su salario en renta. Esto significa que lxs inquilinxs de bajos ingresos se ven obligados a aceptar la infravivienda o quedarse sin hogar. La escasez de vivienda asequible añade la urgencia de vida o muerte a este caso.

Inquilinxs Unidxs cree que lxs inquilinos más afectados por estas situaciones son los que viven en los edificios de baja renta,  y ellos necesitan formar parte de la solución. Necesitamos tener fuertes uniones de inquilinxs en toda la ciudad. Los sindicatos podrían cambiar el equilibrio de poder entre lxs inquilinxs y propietarios, de tal manera que lxs inquilinxs no estén obligados a aceptar una mala situación. Con un sindicato lxs inquilinxs serían capaces de hacer frente a sus propietarios contra el desalojo, el aumento de renta y con la ciudad y los tribunales para garantizar el cumplimiento del código de vivienda para crear cambios que los apoyan.